
Manuel Jiménez.
23 de julio del 2026. Tuxtla Gutiérrez.- La ilusión de cientos de familias campesinas de Chiapas se ha convertido en amargura y desconfianza. Lo que comenzó como la promesa de un respiro para el campo —paquetes productivos, apoyos gubernamentales, la mano amiga del estado— terminó siendo un fraude cuidadosamente orquestado que dejó un saldo de más de 120 mil pesos desaparecidos y una profunda herida en la fe de las comunidades rurales.
La dirigente social Yanet Gómez, vocera de la Asociación Caminemos Juntos por Coita, ha alzado la voz en nombre de todas las víctimas para exigir al gobernador de Chiapas que actúe con firmeza contra la corrupción y la impunidad. Su demanda no es solo por el dinero perdido, sino por la vergüenza de haber creído en una mentira que llegó envuelta en el nombre de un funcionario público.
El artífice del engaño es Eliezer Jiménez, un sujeto originario de Tapilula que, según la denuncia, construyó su estafa sobre una base aparentemente sólida: una falsa amistad con el subsecretario de Agricultura, Darinel Alvarado. Con ese respaldo ficticio, Jiménez se presentó ante los productores como un líder agrario con acceso privilegiado a las oficinas gubernamentales y les ofreció gestionar la entrega de paquetes productivos.
Desde el pasado mes de marzo, los campesinos realizaron múltiples depósitos. Cada uno entregó lo que podía: algunos sus ahorros de toda la vida, otros el producto de la venta de sus cosechas. Poco a poco, la cifra creció hasta los 120 mil pesos. A cambio, solo recibieron promesas.
“Los apoyos están por salir”
Yanet Gómez relata que Jiménez se ha convertido en un experto en dar largas. Durante meses, su respuesta ha sido siempre la misma: “los apoyos ya están por salir”. Pero las fechas pasaron y ni un solo paquete productivo llegó a las comunidades. Las excusas, señalan las afectadas, son cada vez más increíbles, y la paciencia se ha agotado.
El universo de damnificados es vasto y diverso. No se trata de un solo grupo, sino de cientos de campesinos provenientes de al menos siete municipios: Las Margaritas, San Juan Cancuc, Jitotol, Ocozocoautla, Tuxtla Gutiérrez, San Lucas y Chiapa de Corzo. Todos ellos confiaron su dinero y su futuro en las manos de un hombre que, ahora saben, solo se aprovechó de su necesidad.
Aspiraciones políticas y doble alerta
El caso tiene una arista que enciende las alarmas en el ámbito político. Las lideresas campesinas advirtieron que Eliezer Jiménez no solo se quedó con el dinero, sino que tendría planes de buscar una diputación local. Ante este panorama, lanzaron una advertencia doble: a los campesinos de Tapilula y regiones cercanas, para que no se dejen sorprender nuevamente, y a los partidos políticos, para que no cobijen en sus filas a un sujeto que ha construido su capital político a base de engaños.
“No podemos permitir que alguien que vive de estafar al pueblo quiera representarlo”, sentenció Gómez, al tiempo que recordó que la necesidad del campo no debe ser moneda de cambio para ambiciones personales.
Un llamado que no admite demora
Las afectadas cerraron su intervención con un mensaje claro a las autoridades estatales: la confianza está rota, pero aún creen que la justicia puede restaurarse. Exigen una investigación exhaustiva que no solo castigue a Eliezer Jiménez, sino que también permita recuperar los recursos sustraídos y, sobre todo, que sirva como un precedente para que ningún otro falso líder vuelva a engañar a quienes menos tienen.
“El campo no puede seguir siendo el patio trasero de la impunidad”, concluyó Yanet Gómez. Mientras tanto, cientos de familias chiapanecas esperan que el gobernador escuche su clamor y convierta el combate a la corrupción en una realidad tangible, no en un discurso más.
Reporte Ciudadano Las Noticias de Chiapas al Minuto