
Manuel Jiménez.
8 de marzo del 2026. Por 950 pesos, un habitante de Tapachula podrá llegar a Palenque en menos de una hora. Por mil 500, una familia de Tuxtla podrá vacacionar en las playas de Huatulco sin hacer escalas en la Ciudad de México. Pero más allá del turismo, hay historias que el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar destaca con especial emoción: la de aquellos que, por primera vez en su vida, se subirán a un avión para salvar su salud.
En entrevista, el mandatario estatal detalló los pormenores de Aerobalam, la aerolínea del gobierno de Chiapas que ya surca los cielos del sureste con una misión clara: llevar conectividad a las regiones más apartadas y romper las barreras económicas que durante décadas mantuvieron a miles de chiapanecos en tierra.
Actualmente, Aerobalam opera con dos aeronaves con capacidad para 11 pasajeros cada una, aunque el gobernador adelantó que serán acondicionadas para alcanzar 14 plazas por unidad. La tercera aeronave está próxima a incorporarse y será destinada a un proyecto largamente esperado: la ruta hacia la Selva Lacandona, una de las zonas más emblemáticas pero también de las más incomunicadas del estado.
“Ya tenemos dos y ya viene la tercera aeronave para abrir la ruta a la Selva Lacandona. Y posiblemente vamos a ver si nos ajustan los tiempos a Villahermosa, Tabasco-Tuxtla Gutiérrez”, explicó Ramírez Aguilar, dejando abierta la posibilidad de seguir expandiendo la cobertura.
Uno de los grandes aciertos de Aerobalam, según explicó el mandatario, es la eliminación de escalas innecesarias. La ruta Tuxtla Gutiérrez-Huatulco, que operará los jueves con regreso los domingos, evitará a los viajeros tener que pasar por el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México para luego tomar otro vuelo hacia la costa oaxaqueña.
De acuerdo con datos de la Secretaría de Turismo de Oaxaca, alrededor de 128 mil chiapanecos visitan anualmente ese estado, y Huatulco se mantiene como uno de los destinos predilectos. “Ahora vamos a tener la oportunidad de no irte ya hasta Ciudad de México y Ciudad de México-Huatulco o viceversa. Va a estar ya una conectividad directa y vamos a seguir ampliando esta ruta”, enfatizó el gobernador.
El modelo de Aerobalam apuesta por precios accesibles: 950 pesos para volar a Tapachula, misma cifra para llegar a Palenque. La ruta a Huatulco tendrá un costo de mil 500 pesos, una tarifa competitiva si se considera el ahorro en tiempo y traslados terrestres.
Pero el verdadero impacto, reconoce Ramírez Aguilar, se mide en vidas. “Estos vuelos los utilizan mucho por salud, cosa que me da mucho gusto, porque hay gente que nunca se había subido a un avión y está conociendo esta oportunidad”, compartió.
El gobernador puso como ejemplo a pacientes que antes requerían hasta seis horas de carretera para recibir atención médica especializada. “Traerlos en carretera seis horas, pues sí es toda una odisea, y con estas aeronaves se acorta el tiempo de traslado”, añadió.
A diferencia de las aerolíneas comerciales tradicionales, Aerobalam no responde a intereses privados, sino a una necesidad pública. “Es una línea del gobierno de Chiapas. Ahí está el servicio del pueblo de Chiapas”, concluyó el mandatario estatal, con la convicción de que volar, en Chiapas, ha dejado de ser un lujo para convertirse en un derecho.
Reporte Ciudadano Las Noticias de Chiapas al Minuto